TDA y TDAH. ¿Cuáles son las diferencias?

El déficit de atención es uno de los problemas cada día más comunes en las aulas y afectan en gran parte al rendimiento y el aprendizaje escolar, la autoestima y la adaptación escolar. No obstante, la dificultad de atención causada por el TDA y el TDAH tienen grandes diferencias que hoy observaremos.

Trastorno de déficit de atención e hiperactividad

El TDAH es un trastorno que en muchas ocasiones nos hace creer que es propio de niños que no pueden parar, con mucha actividad. No obstante, este comportamiento va mucho más allá. Es cierto que estos niños presentan algunos síntomas de inquietud en los primeros años de vida escolar, además de una dificultad de cumplir las normas de clase y de acabar las tareas. Y estas características las observarán también los padres, en casa.

No obstante, a medida que van pasando los años, el síntoma más habitual es la falta de atención. Cuando el niño o adolescente no puede mantener la atención a detalles, comete pequeños errores en los trabajos y actividades e incluso le cuesta acabar una tarea sin pasar a otra, son síntomas claros de TDAH. Los niños que sufren este trastorno parece incluso que no escuchen explicaciones. Además, los pacientes de TDAH suelen distraerse con facilidad, les cuesta organizarse y a menudo pierden cosas.

La hiperactividad también se caracteriza por ser muy impulsivo. Esto lo veremos cuando los niños se mueven con nerviosismo, dan golpecitos con los pies o con el bolígrafo, se mueven en el asiento o se levantan del mismo, corren, trepan, les cuesta jugar de forma sosegada. A la hora de interactuar, los niños con hiperactividad hablan de forma excesiva e incluso de forma abrupta, sin dejar terminar una pregunta o esperar su turno.

TDA sin hiperactividad

El TDA es un déficit de atención sin la presencia de los síntomas de la hiperactividad. La herencia juega un papel muy importante en la aparición del TDA, no obstante, también puede darse por otros factores. El síntoma más común del TDA es cuando cualquier estímulo de alrededor del niño le saca de su concentración, por lo que, además, suelen tener dificultades para estar concentrados y seguir las instrucciones y las reglas del profesor.

Además de la desconcentración, el TDA también se caracteriza por una dificultad en la organización y una dificultad a la hora de finalizar las tareas. Además de la dificultad para organizarse realizando las tareas de la escuela, los niños con TDA también tienen dificultad para concentrarse cuando se les habla directamente, para mantenerse concentrado en las tareas, juegos o conversaciones largas. Por lo tanto, un síntoma de los niños con TDA es que en ocasiones evitan realizar tareas que requieran estos esfuerzos de organizarse y concentrarse.

El tratamiento más habitual es el conductista. No obstante, son necesarias muchas más terapias para tratar estos problemas de dificultad de aprendizaje. En Mejor Visión realizamos la Terapia Visual, la Fototerapia Syntonic, la Terapia de Reflejos Primitivos y Movimientos Rítmicos (TMR), la Terapia de Estimulación Neuro-auditiva (SENA) y la Intervención Psicológica en atención y funciones ejecutivas, según el tratamiento que necesite cada paciente.

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