Terapia visual. ¿Cuándo es necesaria y posible?

La terapia visual es una parte del cuidado optométrico que tiene la finalidad de tratar problemas de la visión que no se pueden corregir mediante el uso de gafas. Algunos de estos problemas más frecuentes son un mal enfoque, una coordinación visual deficiente, ambliopía y estrabismo. Aunque a priori parezca que esta terapia es una que se suele hacer exclusivamente a niños, muchas de estas terapias se pueden realizar también a los adultos de cualquier edad.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas terapias se suelen realizar más en niños, ya que hay algunos problemas de visión que les impide el aprendizaje. Aún así, tanto en edades infantiles como adultas hay una serie de síntomas que nos indican que hay problemas y deficiencias visuales y, por ende, necesidad de terapia visual, cuando estos problemas no se pueden solventar con una solución óptica (gafas o parecidos).

Síntomas en pacientes que requieren terapia visual

Como anteriormente hemos dicho, son los niños el paciente más habitual en las terapias visuales. Esto se debe a que hay problemas que impiden un buen desarrollo escolar. Los síntomas de estos problemas son la baja comprensión lectora, una lectura lenta, el uso del dedo para leer, saltarse líneas o caracteres, leer desde una distancia demasiado corta, guiñar para mirar lejos (a la pizarra, por ejemplo), a causa de una visión borrosa o nublada.

En adultos es muy habitual ver síntomas como ojos rojos o picor en los ojos, dolor de cabeza o cansancio a la hora de hacer tareas que requieren ver de cerca. Estos síntomas son incómodos, molestos e incluso dolorosos. No obstante, también se puede presenciar una visión nublada (desde lejos o cerca), una concentración deficiente, no poder leer por tiempos prolongados o letras que bailan cuando queremos leer.

Pasos a seguir

Probablemente, si tienes algunos de estos problemas, te preguntas cómo puedes actuar y solucionar el problema. Lo que te recomendamos es que vengas a que te revisemos y hagamos un examen de visión binocular. A partir de este examen realizaremos un diagnóstico a los resultados del examen y decidiremos el tratamiento que necesitas para solucionar tus problemas de visión.

El tratamiento, es decir, la terapia visual, se puede también combinar con otros tratamientos de carácter óptico (gafas, prismas, lentes de contacto, oclusores, etc.). Cada caso es un mundo y por este motivo es necesario realizar un examen y un diagnóstico, para que el tratamiento se ajuste a las medidas de cada paciente. Cada terapia debe contener un programa de ejercicios personalizados, una duración y un procedimiento en concreto.

Por último, la terapia visual es apta para casi todo el mundo. A la hora de realizar este tipo de terapia, es importante la personalización en cada caso, el trato individualizado con el terapeuta, el interés del paciente, así como aplicar terapias que no resulten aburridas a los mismos.

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