Reflejos Primitivos

Los Reflejos Primitivos o primarios son respuestas musculares involuntarias y automáticas dirigidas desde el tronco encefálico como respuesta a estímulos sensoriales. Estos aparecen durante el embarazo y están presentes en el nacimiento ayudando al niño a pasar a través del canal del parto y adecuarse a las nuevas condiciones de vida (respirar, alimentarse, moverse, etc.). Estos reflejos aseguran la respuesta inmediata al nuevo entorno y a sus necesidades, por tanto, son necesarios no solo para la supervivencia sino para su posterior desarrollo cerebral y del sistema nervioso, siendo la base de las habilidades motoras y de los reflejos posturales que acompañarán al individuo el resto de su vida.

Sin embargo, una vez estos reflejos han cumplido su cometido (salir del útero, empezar a respirar, etc.) deben desaparecer integrándose por partes superiores del cerebro para que no impidan el desarrollo correcto del individuo.

Estos reflejos pueden aún permanecer sin una correcta integración debido a varios factores, como complicaciones en el embarazo, parto y primeros meses de vida, como operaciones, ectopias y otros problemas tempranos, impidiendo que el niño madure e interactúe correctamente con el entorno.

Si los reflejos no están correctamente inhibidos, el resultado pueden ser patrones de comportamiento y movimientos inmaduros.

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Si el reflejo aún no está integrado y, por tanto, está activo, veremos que pueden existir una serie de síntomas relacionados con dicho reflejo en particular y son fácilmente detectables por un profesional. Algunos de los cuales pueden ser:

  • Dificultades en el aprendizaje, en la atención y concentración.
  • Hiperactividad.
  • Malas posturas, mala coordinación y equilibrio.
  • Mala letra, coger mal el lápiz, lentitud al copiar.
  • Problemas en la lateralidad.
  • Enuresis (mojar la cama).
  • Hipersensibilidad a ruidos.
  • Hipotono o hipertono muscular.
  • Mareos con el movimiento.
  • Nadan mal, problemas en juegos de pelota.
  • Problemas visuales de enfoque, fusión, convergencia, movimientos oculares.

 

Por esto en Mejor Visión se evalúa y se trata el problema desde la base, consiguiendo la correcta integración de todos los reflejos primitivos que puedan generar un impedimento madurativo o de aprendizaje.

¿Cómo se evalúan?

 A la hora de evaluar los reflejos primitivos se busca un patrón estereotipado que siempre se cumple cuando se realizan ciertos estímulos. Por otro lado, si existen habilidades que deberían de haberse adquirido al integrar un reflejo concreto, significará que no lo ha conseguido debido a que este reflejo continúa aún activo impidiendo al niño desarrollar dicha habilidad.

La evaluación de los reflejos primitivos se realiza produciendo en la persona un estímulo táctil, quinestésico, visual, auditivo o en el equilibrio que provoca la reacción de dichos reflejos.

¿Cómo se tratan?

A través de diferentes posiciones como la terapia de movimientos rítmicos (TMR), se consigue la correcta integración de estos reflejos primitivos. Está demostrado que estos movimientos dirigidos y controlados por un profesional estimulan el tronco encefálico, ayudando a integrar los reflejos primitivos.

Estos ejercicios físicos, previa instrucción de los profesionales de Mejor Visión, se realizan en casa durante 5 a 10 minutos al día. Una vez al mes se revisarán en nuestro Centro, comprobando si el patrón ha mejorado.

Esta terapia combina una serie de ejercicios motores que involucran el movimiento de los músculos del cuerpo, junto a una respuesta eficaz y coordinada de los ojos.

El tratamiento va dirigido tanto a niños como a adultos, dado que a veces se mantienen estos reflejos durante toda la vida o se vuelven a activar después de un accidente de tráfico, un traumatismo craneal, etc.