Tratamientos Psicológicos

Se ofrecerá terapia psicológica clínica encaminada a mejorar la salud emocional de adultos, niños, familia y pareja. Además, también se ofrecerá psicología educativa para mejorar el rendimiento académico con intervenciones en atención, memoria, lectura, escritura, estrategias de aprendizaje y técnicas de estudio.

Psicología Clínica

TERAPIA PSICOLÓGICA PARA ADULTOS

En el transcurso de la vida hay veces que las personas se sienten algo perdidas y se ven superadas por acontecimientos que antes no los superaban. Igual llevan tiempo aguantando un peso extra con cierta angustia que por alguna razón no se pasa y cada vez va a más. Puede ser que las emociones sean protagonistas en su vida o que últimamente algunos ámbitos (personal- existencial, laboral, familiar o social) se vean afectados más de la cuenta. También es posible que se den cuenta que en esta “racha” comen y duermen peor, no se concentran en las cosas esenciales, parecen “no estar presentes” porque una avalancha de pensamientos viene y sienten que no los controlan, o incluso, pueden estar abusando de ciertas sustancias para restar frustraciones.

Terapia Psicológica Adultos

Se puede decir que existe una fuerte confianza en la profesión, no solo por ser una terapia científicamente avalada sino porque, en algún momento, todos han pasado por ciertos tropiezos y las herramientas psicológicas han ayudado a cambiar la vida. Frecuentemente se ha vivido en una cultura algo ignorante con respecto a la educación emocional, por lo que, muchas personas han cargado innecesariamente con un extra en su mochila.

Se tienen a nuestra disposición muchas técnicas para ver la vida de otra manera y sacar recursos de afrontamiento ante cualquier problema. El ser humano es algo maravilloso que tiene en su interior la llave para conseguir una salud mental que impulse a sentirse bien, independientemente de las circunstancias de cada persona.

Todo esto son pequeñas pistas de que algo no va bien. El primer paso es detectar que algo no está fluyendo adecuadamente y buscar una solución es uno de los actos más humildes y valientes que se conocen. Se tiene más normalizado acudir a otros profesionales como el médico, el fisioterapeuta… Es decir, si se tiene un problema en la rodilla, es de lo más normal pedir cita para revisarla, sin embargo, con el psicólogo, aunque ya se ha avanzado mucho, quedan ciertos tabúes no resueltos.

Pistas de que algo no va bien…

En general o muy a menudo…

  • Siento que no controlo mi vida, sino que mi vida me controla a mí.
  • Siento mucho estrés asociado a mi vida, al trabajo, la familia, hijos, pareja…
  • Las emociones me desbordan, no las controlo, salen cuando no tienen que salir.
  • No paro de pensar en cosas, me angustio.
  • Estoy o me siento triste, enfadado o preocupado demasiado tiempo.
  • Lloro, siento culpa.
  • No me enfrento a algunos problemas o tiendo a evitar situaciones o decisiones conflictivas para mí.
  • Me preocupo mucho sobre muchas cosas, mi cabeza no para.
  • A menudo me siento cansado o veo que empiezo a tener problemas físicos como dolor de cabeza, problemas intestinales o musculares.
  • La vida se me hace dura o cuesta arriba.
  • Siento que estoy en una crisis existencial.
  • No me atrevo a hacer cosas que me gustaría.
  • No duermo bien.
  • No como bien.
  • Abuso de sustancias.
  • Problemas sexuales.

 

Además, hay una serie de problemas que, mantenidos en el tiempo pueden generar:

  • Ansiedad o estrés.
  • Depresión, tristeza o desesperanza.
  • Problemas en relaciones interpersonales (en el trabajo, la familia, hijos, separaciones, amistades, dificultades en la comunicación).
  • Problemas asociados con el control de impulsos (actúo, luego pienso).
  • Adicciones (alcohol, drogas, tabaco, compras por internet…).
  • Problemas sexuales.
  • Problemas en la conducta alimentaria.
  • Problemas de sueño.
  • Crisis personales o existenciales.

 

Nuestra perspectiva sobre los problemas psicológicos

Un problema psicológico no es un “algo” inherente a cada persona que no pueda controlar. Ciertamente, cada persona por modelos de crianza o por ciertas características genéticas tienen algunos hábitos que les acompañan. Pero esto no significa que no se pueda modificar. Un problema psicológico está relacionado con cada persona, cómo funciona internamente, cómo interpreta las situaciones y cómo percibe sus propios recursos de afrontamiento. 

Psicología en adultos

Por tanto, la terapia psicológica ofrece un planteamiento sobre el origen y el mantenimiento del malestar y dan respuesta a ¿qué puede hacer uno mismo para sentirse más armónico ante diversos problemas que plantea la vida? Por lo que las técnicas van dirigidas a conocerse adecuadamente y poder adaptarse exitosamente a las situaciones teniendo una buena base de educación emocional y recursos de afrontamiento.

Terapia Adultos

En base a lo anterior y con los objetivos de la terapia claros se inicia la terapia propiamente dicha. Las sesiones ofrecen un modelo amplio de auto conocimiento, así como el aprendizaje de diversas técnicas que permitan afrontar las circunstancias de la vida de una manera exitosa y más amable con uno mismo y el ambiente que lo rodea. Las sesiones suelen tener una frecuencia de una vez por semana. De esta manera se puede poner en marcha un plan de acción que se pueda practicar en el transcurso de esos días.

TERAPIA PSICOLÓGICA NIÑOS, ADOLESCENTES Y FAMILIA

El periodo de la niñez quizás sea uno de los momentos clave donde se asientan las fortalezas emocionales y los recursos de afrontamiento que luego se verán reflejados en la vida adulta. Los niños tienen grandes oportunidades para adoptar cambios que promuevan una salud mental llena de escudos y fortalezas.

Los padres normalmente son muy intuitivos y saben cuándo hay algo que no está fluyendo bien en su hijo o en su familia. Sin embargo, todavía se está en una era donde no se sabe muy bien cuándo se debe ir al psicólogo. Mejor Visión recomienda que no se debería esperar a estar desesperados para tomar la decisión de acudir a un profesional. Al revés, cuanto antes se detecte y consulte el motivo de preocupación, antes se resolverá y se evitarán muchos malestares mantenidos en el tiempo.

psicologia-en-ninos
Pistas de que algo no va bien…

Cuando un niño pasa por un problema o conflicto psicológico se pueden ver algunas pistas en su día a día:

  • Cambia su comportamiento habitual. Es decir, los adultos pueden ver que come o duerme peor, no se divierte como antes, parece no disfrutar, se hace pis en la cama, está como enfadado, preocupado o triste, inquieto y no se concentra con los estudios.
  • Presenta problemas de comportamiento difíciles de gestionar para los padres como contestaciones desafiantes, cierta agresividad, desobediencia o incluso una dependencia excesiva hacia el adulto.
  • Se observan respuestas emocionales desproporcionadas como llantos muy frecuentes, gritos, miedos, desesperanza con algunas actividades con actitudes como “no puedo”, preocupaciones excesivas, baja autoestima, poca tolerancia a la frustración…

 

En general también se pueden observar cambios en tres ámbitos:

Familiar:

  • A menudo hay muchas discusiones, gritos y crispación por su comportamiento.
  • No hace caso o demanda mucha atención.
  • No es autónomo, necesita del adulto para hacer muchas cosas.
  • Los deberes y los estudios se han convertido en un tormento.
  • Se pelea o discute con sus hermanos.

Escolar:

  • No tiene un buen rendimiento escolar en general o ha bajado las notas.
  • Los profesores se quejan de su comportamiento.
  • Se distrae, es inquieto, despistado o no se entera de lo que enseñan los profesores.
  • No quiere ir al colegio.

 

Social:

  • No tiene amistades o le cuesta tenerlas.
  • No se adapta fácilmente a lugares nuevos.
  • Se relaciona bien con el adulto pero no con los niños.
  • Tiene discusiones o peleas frecuentes.
 
Terapia a niños “Propiamente dicha”

Independientemente de cada caso particular, la forma de trabajo que nos define siempre incluye dos líneas de intervención absolutamente imprescindibles: el niño y sus padres. No se concebirá cambio en un niño, si los padres no participan en la terapia y adoptan cambios en ella. El cambio en la familia es mucho más rápido, si todos los miembros participan en su mejora. Por supuesto, en los casos en que se precisa también trabajo de la mano de los colegios ofreciendo información sobre el niño y explicando diversas líneas de actuación adaptada al ámbito escolar.

Normalmente la terapia suele durar una hora – hora y media a la semana. Se suele intercalar el tiempo de terapia con el niño y sus padres, según el caso.

La terapia ofrecida por Mejor Visión se basa en detectar aspectos que deben mejorar, pero también en realizar un proceso de conocimiento de las fortalezas de cada individuo para potenciarlas. Los niños habitualmente disfrutan de la terapia y encuentran en ella un lugar seguro y divertido para ellos.

 
Ayuda a los NIÑOS a:

Comprender y conocerse a sí mismo para poder iniciar cambios y nuevas maneras que les permitan sentirse seguros ante los problemas. Los niños deben saber qué les pasa para poder solucionarlo. Aprenderán a tener una mochila entera de herramientas que permitan mejorar:

  • Problemas emocionales: inseguridad, baja autoestima, celos entre hermanos, rabia, ira, preocupaciones, problemas sociales, bajo control emocional, timidez, ansiedad, etc.
  • Conductas problemáticas: agresividad, impulsividad, desobediencia, conflictos familiares, miedos, inquietud…
  • Somatizaciones: dolor de cabeza, tripa, espalda, etc.
Ayuda a los PADRES a:
  • Comprender la problemática de su hijo y ayudarle en todo el proceso de intervención. Conocer a los niños en la etapa en la que estén, es muy importante para poder actuar en base a su momento de aprendizaje. Los niños necesitan cosas diferentes según en el momento de desarrollo en el que se encuentren. No es lo mismo 2 años que 8 o 14.
  • Aprender nuevas formas de actuar en la dinámica familiar. Saber cuáles son las maneras de comunicación más adecuadas, cómo actuar ante momentos complicados, cómo gestionar las subidas y bajadas emocionales de los niños y de los propios padres… La terapia aporta un crecimiento psicológico para toda la familia.
  • Conocer los puntos fuertes de cada miembro de la familia.
 
Ayuda a padres
FORMACIÓN Y ASESORAMIENTO A PADRES

Tener hijos es uno de los regalos más maravillosos que se pueden tener en la vida. Sin embargo, a medida que van creciendo, la labor de los padres y las madres va siendo cada vez más complicada, las dudas pueden asaltar en cualquier momento. Y es que en temas de educación y crianza es muy normal estar perdido porque no suele haber una figura o un profesional que vaya acompañando en el proceso como pudiera ser un pediatra.

En consulta, Mejor Visión se encuentra casi siempre comentarios, conflictos o dudas similares a las siguientes:

Dudas frecuentes

  • Mi marido y yo tenemos estilos de crianza diferentes.
  • Como pareja discutimos a menudo por cosas de educación.
  • Suelo sentirme desbordada con tareas, deberes y estudios de mis hijos.
  • No sé cómo actuar ante respuestas emocionales o comportamientos de mi hijo (rabietas, desobediencia, miedos, inquietud…).
  • No nos hace caso, solo hace las cosas cuando se lo digo veinte veces, le chillo o me termino enfadando.
  • Chillamos a nuestro hijo y luego nos sentimos fatal.
  • No es independiente, tengo que estar detrás de él todo el rato para que haga las cosas.
  • Le castigamos, pero los castigos ya no sirven, le da igual.
  • Siempre le tenemos que recordar lo que tiene que hacer.
  • Como padre o como madre a veces me siento desbordada.
  • A veces no tengo muy claro qué debo exigirle a mi hijo o qué puedo dejarle hacer, según su edad.
  • No sé si mi hijo debería tener móvil ¿cuál es la edad adecuada?
  • No tenemos tiempo para nada, siento que nos organizamos mal.
  • Tengo un adolescente en casa y no se qué hacer para llegar a él.
  • Estamos divorciados y no sabemos cómo. comunicarlo o gestionarlo
  • Mi ex marido o ex mujer me hace la vida imposible con mi hijo.
  • Tenemos un hijo adoptado y no sabemos qué contarle.
  • Quiero comunicarme mejor con mi marido- mujer y/o mis hijos.
  • Acabo de ser mamá y tengo muchas dudas.
  • Temas relacionados con lactancia, destetes…
  • Tengo un hijo de dos años y ya tengo dudas sobre cómo tengo que actuar con él ¿será demasiado pronto para preguntar?
  • Estoy divorciada o divorciado y tengo una nueva pareja ¿cómo se lo digo?
  • O simplemente… quiero aprender y me gustaría saber más cosas sobre cómo gestionar ciertos asuntos con mi hijo.

 

Es verdad que siempre encontramos otros padres, familiares o incluso vecinos que ofrecen consejos sobre qué hacer con ellos en algunas situaciones. Y aunque hay que agradecer mucho las intenciones de allegados, en estos casos debemos ser asesorados por profesionales que sirvan de guía en este proceso. Los psicólogos tienen formación específica para estas problemáticas, así como el conocimiento y comprensión del niño y todo aquello que le rodea.

Terapia y ayuda a padres

La terapia o asesoramiento para padres y madres consiste en sesiones dedicadas únicamente a los adultos, donde se ofrece un espacio de confianza en el que poder comunicar y preguntar libremente sobre aspectos relacionados con el ámbito de maternidad, paternidad, familiar o de pareja.

Hay madres y padres que acuden por una problemática muy particular como (mi hijo está teniendo pesadillas últimamente y queremos saber qué hacer o quiero empezar con el orinal y quitarle los pañales) y otros que, sin embargo, desean aprender una serie de técnicas para mejorar los conflictos familiares y maximizar fortalezas en un sentido más amplio como: aprender a comunicarse, llevar a cabo una crianza respetuosa, sembrar un apego adecuado con nuestro hijo y lograr superar conflictos. Para consultar, asesorarse y aprender nunca es pronto ni es tarde. Esto significa que las técnicas en psicología son útiles desde la recién llegada del bebé hasta adolescentes.

Sesiones de intervención

Una vez claros los objetivos a tratar, se pone en marcha el plan de acción con diferentes técnicas y/o herramientas que hagan comprender y afrontar las cosas desde una perspectiva nueva.

Muchas veces hay que enfrentarse a lo que podrían llamarse “pequeñas circunstancias a resolver” que no son, en principio, motivo para iniciar una terapia psicológica en sí misma, dado que son asuntos concretos que requieren soluciones rápidas y específicas.

Para ello, se ha creado un espacio en el que poder acudir con estas cuestiones particulares y en pocas sesiones puedan ser resueltas. Es importante saber que las inquietudes, muchas veces, pueden aparecer desde el mismo momento del nacimiento hasta la etapa de la adolescencia- juventud.

Algunos ejemplos:

  • Dudas con la lactancia: “no tengo tiempo para hacer nada, me genera mucha angustia no tener leche, no sé cómo combinar la lactancia con la introducción de alimentos, hasta cuándo debo continuar, me siento presionada por mi ambiente familiar…”
  • Cómo poner límites a las intromisiones de otras personas, familia o familia política en la educación de nuestro hijo.
  • Inicio de alimentación en los bebés de más de 6 meses ¿cómo lo hago? ¿se atragantará?
  • Aún duerme con nosotros en la cama ¿es bueno?
  • Inicio del orinal y fin de los pañales: dudas sobre cómo iniciar y mantener el cambio.
  • Creo que no sé cómo jugar con mi hijo y me gustaría aprender.
  • Mi hijo no comparte y no se cómo actuar.
  • Quiero mejorar sus hábitos de autonomía.
  • Se ha muerto un familiar o el niño me pregunta cosas sobre la muerte ¿qué le digo?
  • ¿Demasiados juguetes? ¿qué juguetes elijo?
  • Mi hijo no sabe jugar solo o yo no sé jugar con él
  • Gestión de pesadillas y miedos.
  • Mi hijo no quiere dormir solo.
  • No consigo que ordene, su habitación parece una leonera.
  • ¿Qué cosas puede hacer mi hijo según la edad que tiene?
  • Mi hijo se aburre continuamente, nada parece divertirle o entretenerle
  • Las nuevas tecnologías… ¿cómo usarlas? ¿cuánto tiempo? ¿a qué edad es conveniente el primer móvil? ¿qué normas debo poner?
  • Mis hijos se pelean continuamente ¿qué hago o qué les digo?
  • Manejo de las mentiras infantiles ¿por qué miente tanto?
  • La llegada de un nuevo hermano
  • Nos queremos separar – divorciar ¿qué le decimos, cómo lo hacemos?
  • Tengo una nueva pareja ¿cómo lo gestiono? Mi hijo no aguanta a mi novio-a
  • Cómo puedo conectar con mi hijo adolescente
  • Mi hijo adolescente no me habla ni me hace caso ¿qué hago?
  • No sé cómo hablar con mi marido o mi mujer para llegar a consensos con la educación.

 

Mejor Visión también ofrece formaciones y asesoramiento sobre el desarrollo evolutivo de tu hijo en diferentes etapas:

    • 0-3 años
    • 3-6 años
    • 6-12 años
    • Adolescentes

 

Estos son solo ejemplos de preguntas que se han realizado en consulta, que pueden ser resueltas en pocas sesiones y no ha sido necesaria una terapia psicológica en sí misma, sino unas pautas a practicar en unas semanas. Si tienes cualquier duda no dudes en llamarnos. Estaremos encantados de asesorarte.

Psicología Educativa

PROBLEMAS O TRASTORNOS DE APRENDIZAJE

La psicología educativa aborda los impedimentos concretos del niño para desempeñarse adecuadamente en el proceso de la formación académica. Normalmente son niños que presentan un desequilibrio importante entre sus capacidades y las exigencias de las tareas que desempeña.

La labor de Mejor Visión en este sentido se basa en reforzar y mejorar todas las habilidades que puedan estar repercutiendo en el aprendizaje, así como potenciar los puntos fuertes. Se usa una metodología multisensorial, apostando por modelos de enseñanza innovadores, creativos y personalizados a cada niño. Es una terapia entretenida y dinámica donde disfrutan del ambiente y actividades adaptadas también a sus gustos particulares. Siempre incluimos en todo el proceso acompañamiento psicológico y mejora de la autoestima.

Sabiendo las necesidades concretas del niño se realizan sesiones de intervención una vez por semana, con una duración de 50 minutos. La frecuencia de las sesiones varía en función del niño.

Intervenciones educativas dirigidas a la mejora de:

  • Dificultades de aprendizaje y habilidades asociadas:
    • Lenguaje oral y escrito
    • Lectura
    • Escritura, ortografía y expresión escrita
    • Cálculo, razonamiento lógico
    • Organización espacial y temporal
    • Coordinación
    • Memoria
    • Atención
    • Planificación
    • Percepción

 

  • Trastornos del aprendizaje más comunes:
    • Dislexia
    • Disgrafía
    • Discalculia

TÉCNICAS DE ESTUDIO Y ORGANIZACIÓN

Para lograr éxito en los estudios es necesario contar con una serie de habilidades y recursos psicológicos que lo faciliten. Para nosotros, el foco de nuestra intervención va dirigido a dos conceptos interrelacionados: el “querer” y el “poder”.

El “QUERER” hace referencia a un aspecto puramente psicológico donde la persona pone unos recursos de afrontamiento a una situación (los estudios) en base a unos “motivos” (metas). Pero para que esto suceda la persona ha de sentirse capaz de afrontar la situación. Si esto ocurre podemos decir que un alumno está motivado. Esto es la base de todo inicio en el aprendizaje, es la puerta de entrada a la información.

Muchos alumnos se sienten poco capacitados y “creen” que sus recursos de afrontamiento no son suficientes para superar la meta que se proponen, por lo que tiran la toalla y van abandonando poco a poco las responsabilidades o desplazan las obligaciones a los padres, porque sienten que ellos sí son capaces.

Por experiencia, Mejor Visión sabe que no es suficiente con aprender técnicas para estudiar mejor sino que hay que revisar e intervenir en esta base psicológica de forma constante para crear una base firme que impulse posteriormente las técnicas de estudio.

En este nivel del –QUERER– se actúa en aspectos como:

  • El propio autoconocimiento del alumno y de sus recursos, características personales, puntos fuertes y débiles, creencias, pensamientos y comportamientos. También es importante que se sepa ¿qué tipo de alumno soy? No todos somos iguales y por ello, las técnicas son diferentes según las características de cada alumno.
  • Fijación de metas: a corto, medio y largo plazo. ¿Qué es realmente lo que quiero y qué voy a hacer para llegar a ello? ¿Cómo puedo motivarme?
  • Recursos de afrontamiento psicológico al estudio: aprender a tener un diálogo con uno mismo que nos dirija al éxito. Comportamientos dirigidos a la acción, técnicas para gestión de emociones, aprender a relajarse pero también a automotivarse.

El “PODER” es un concepto totalmente ligado al anterior. No puede estar el uno sin el otro. “Si quieres, puedes”, grave error porque no en todos los casos es así. A veces se quiere pero no se puede porque no se tienen los “trucos o conocimientos” necesarios para ponerlo en marcha, por lo que el alumno se desilusiona de nuevo. Siguen un esquema de “me esfuerzo mucho pero no alcanzo el aprobado, por tanto, no puedo”.

El poder se refiere al conocimiento que se tiene de las técnicas de estudio y su puesta en marcha. Dichas técnicas facilitan la entrada y retención de la información. Es el toque diferenciador entre los alumnos que sacan partido al tiempo del que disponen y los que no.

En la intervención de Mejor Visión se enseñan todo tipo de técnicas absolutamente personalizadas al alumno en base a sus características personales, a sus puntos fuertes y débiles. 

Técnicas de Estudio y Organización

El compromiso de Mejor Visión con los niños es conseguir actuar en los siguientes aspectos:

  • ¿Qué tipo de estudiante soy? Visual, auditivo o kinestésico.
  • Aprender a organizarse y planificarse.
  • Cómo leer y comprender el texto.
  • Trucos para coger apuntes en clase
  • Herramientas para organizar la información:
    • Esquemas.
    • Cuadros.
    • Mapas.
    • Líneas del tiempo.
    • Reglas nemotécnicas: dibujos, frases con la primera sílaba, siglas, reducción de fechas…
    • Grabadoras.
    • Pizarras.
  • Técnicas de memoria visual, auditiva y kinestésica.
  • Técnicas que mejoran la atención.
  • Trucos concretos para cada asignatura.

 

Mejor Visión ofrece dos líneas de intervención:

  • Sesiones individuales en función del alumno y sus necesidades:
    • 1 o 2 sesiones a la semana
  • Sesiones en grupos reducidos (menos de 5):
    • Intensivo: plan de formación en una semana.
    • Progresivo: sesiones en dos meses (1 vez por semana).

 

Soluciones ofrecidas en Mejor Visión:

 

Remisión a otros especialistas o tratamientos complementarios.